La Nutricion es la Clave para evitar de Depresion.

La depresión es un trastorno que afecta a millones de personas en el mundo, y desgraciadamente su diagnóstico no es tan sencillo como el de otras patologías, ya que no depende de exámenes rigurosos o pruebas de sangre.
Su tratamiento también supone algunas complicaciones, ya que no es posible tomar una pastilla que “cure” la depresión, de hecho, a pesar de numerosas investigaciones, aún no se conoce con exactitud qué produce la depresión, y mucho menos cómo evadirla exitosamente.
En el momento en que una persona pierde completamente el interés por cosas que antes le apasionaban y le producían placer, y prefiere quedarse en su casa sin hacer nada, sin moverse, simplemente lamentándose, y ésta actitud se sostiene por 15 días o más, ya puede decirse que es necesario visitar a un profesional.
Es el profesional quien determinará a su criterio, si el paciente presenta un estado depresivo transitorio o una depresión severa.
Por medio de diversos estudios realizados por el Dr. William J. Walsh, quien ha estudiado por más de 30 años la bioquímica del cerebro, se comprobó la existencia de biomarcadores, que podrían ser medidos fácilmente a través de exámenes de rutina (como orina o sangre), que están relacionados a varios tipos de depresión, y que podrían ser tratados con una alimentación correcta o suplementos nutritivos. 
Una dieta desequilibrada puede ayudar a desarrollar depresión, aunque también la genética aporta a ello. Por ejemplo, se encontró que los niños con tendencias violentas tienen dietas altas en azúcar y, el 95% de ellos, presentan deficiencia de Zinc.
Walsh expone 5 tipos de depresión, que considera tratables con suplementos nutritivos, a la par de la medicación adecuada al caso, con la intención de aumentar los niveles de dopamina y bajar los niveles de norepinefrina.
El método para tratar la depresión de Walsh implicaría que los psicólogos y psiquiatras utilicen una nueva perspectiva, comenzando por comprender la bioquímica cerebral y cómo puede afectar un desajuste nutricional a su desempeño, para luego cambiar la manera de abordar esta patología.
Según Walsh, existen 5 tipos de depresión:
1. Trastorno de pirrol: Ocurre cuando los niveles de estrés oxidativo aumentan debido a que el mecanismo que produce la seretonina se daña, es decir, con el estrés se incrementa la producción de hydroxyhemopyrrolin o pirrol, lo que baja los niveles de Vitamina B6 y Zinc, por lo tanto, disminuye la producción de neurotransmisores GABA, Seretonina, Melatonina y Acetilcolina.
Éstos pacientes experimentan cambios de humor, ansiedad y miedo a niveles extremos. También, presentan dificultad para leer, problemas de memoria y sensibilidad al sonido y la luz. 15% de los pacientes mejora aumentando la vitamina B6 con Zinc y antioxidantes.
2. Deficiencia de folato: Los pacientes con ésta deficiencia experimentan disminución de la libido, problemas para dormir, y también son propensos al pánico. 20% de los pacientes mejoran con un tratamiento a base de Ácido Fólico y Vitamina B12.
3. Submetilación: Ocurre cuando hay incapacidad para retener la seretonina el tiempo necesario en las terminaciones nerviosas del cerebro. Un 98% de los casos de autismo forman parte de esta categoría, junto a un elemento genético. 38% de éstos casos mejoran con la aplicación de inhibidores selectivos de recaptación de seretonina. 
4. Exceso de cobre: Ocurre cuando el nivel de cobre es demasiado alto en la sangre, lo que genera niveles bajos de dopamina y bajos de norepinefrina.
Comúnmente se presenta luego del parto, debido a la dificultad que tienen algunas madres de eliminar el exceso de cobre del cuerpo. El cobre es un suplemento utilizado como coadyuvante del desarrollo de la red sanguínea y los capilares del feto.
Quienes la experimentan sienten intolerancia a los estrógenos y acufenos, también ataques de pánico y sensibilidad dérmica. 17% de los pacientes mejoran con dietoterapia.
5. Metales tóxicos: Ocurre cuando existe un exceso de metales en la sangre. El más común es el plomo, en el 5% de los casos. En este caso se emplea un tratamiento de Zinc con antioxidantes y otros suplementos.
Los pacientes experimentan cambios de humor, irritabilidad, ataques de ira, dolor abdominal, intolerancias alimentarias, mal aliento y sabor metálico en la boca.
Walsh ha realizado más de 200 investigaciones en torno al estudio de este tema. Con su método y algunos análisis de sangre, se podría ayudar a evitar el uso innecesario de medicación.

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